¿Cómo se lidia con la impaciencia de estar con la persona que uno ama?
¿Cuál es el papel de la mujer soltera? ¿Esperar?
¿Cómo sabe uno si esa persona es la que nos conviene?
Estas y muchas preguntas se las han hecho a Elizabeth Elliot. En Pureza y Pasión ella enfatiza la necesidad de entregar a Cristo todas las cuestiones del corazón y a esperar en Él. Elizabeth cuenta su historia de amor con Jim Elliot, para que <<Sirva de evidencia de que he pasado por eso>>.A través de cartas, anotaciones en su diario y recuerdos, nos habla de las tentaciones, dificultades, victorias y sacrificios de dos jóvenes cuya consagración a Cristo estaba por encima del amor del amor que se tenían. Esos reveladores detalles personales, combinados con una enseñanza bíblica relevante, pueden ayudarnos a recordar que, sólo pasando nuestras pasiones humanas por su fuego, Dios puede purificar nuestro amor.