‘Glorioso’ probablemente no serÃa el primer adjetivo que usarÃan los escritores modernos para describir la Iglesia cristiana. Sin embargo, R. B. Kuiper escogió este tÃtulo muy a propósito, pues querÃa enfatizar un elemento lamentablemente descuidado al hablar de este tema: que la Iglesia de Cristo es gloriosa.